La Justicia dictó prisión preventiva para el hombre imputado por la muerte de Débora Bulacio, luego de que se presentaran nuevas pruebas que refuerzan la acusación y se lo traslade a un penal de Batán.
La jueza de Garantías, tras aceptar la solicitud de la fiscalía a cargo del fiscal Walter Pierrestegui, dispuso la prisión preventiva de Ángel Andrés Gutiérrez, de 32 años, señalado como responsable del femicidio de Débora Damaris Bulacio Del Valle (39). Gutiérrez, detenido desde el 9 de noviembre, fue trasladado a la Unidad Penal N° 15 de Batán, donde permanecerá alojado mientras avanza la causa.
El caso investiga los hechos ocurridos la noche del 8 al 9 de noviembre en el camping Camping Miguel Lillo, en la zona de Necochea. Según la acusación, durante una discusión Gutiérrez estranguló a Bulacio; luego, la enterró en las inmediaciones del predio, cerca del área conocida como Lago de los Cisnes. El cuerpo de la mujer fue hallado tras cuatro días de intensa búsqueda.
Entre las evidencias que motivaron la prisión preventiva figuran grabaciones que registran una discusión intensa dentro de la carpa, mensajes que el acusado le envió a la víctima tras el crimen con la intención aparente de simular preocupación, y la presencia de rastros compatibles con arrastre de un cuerpo: zapatillas y prendas de la víctima dispersas, algunas con manchas hemáticas. También se constató la rotura del alambrado perimetral del camping.
La autopsia preliminar indicó que la víctima presentaba signos de estrangulamiento y golpes de defensa, lo que confirma que se trató de un femicidio y no de un accidente. El hallazgo del cadáver enterrado y vestido, sumado a que Gutiérrez fue visto saliendo solo del lugar, reforzó la hipótesis acusatoria.
Gutiérrez ya tenía antecedentes: según declaraciones de su entorno y de la familia de la víctima, mantenía con Bulacio una relación conflictiva marcada por episodios previos de agresión. En su indagatoria, el acusado se negó a declarar.
Las autoridades judiciales destacaron que, aunque la investigación continúa y aún restan peritajes, las pruebas reunidas hasta el momento son suficientes para sostener la imputación por “homicidio doblemente agravado por el vínculo y mediando violencia de género”, delito cuya condena podría llegar a prisión perpetua.
La familia de Débora, así como vecinos y actores locales, siguen reclamando que la causa avance con celeridad y que se evalúen todas las pruebas pendientes. El caso generó profunda conmoción social y puso nuevamente en foco la problemática de la violencia de género en la región.


