Detrás de cada camino rural hay familias, producción, escuelas, trabajo y personas que dependen todos los días de estos espacios para vivir y salir adelante.
Pero mientras muchos trabajan para mantener y mejorar los caminos rurales, otros los convierten irresponsablemente en basurales.
La basura que se desecha de forma inapropiada en estos sectores, contamina el agua, obstruye el escurrimiento, deteriora la infraestructura vial y genera consecuencias que terminamos pagando entre todos.
Se trata de una falta de respeto hacia la comunidad, hacia el ambiente y hacia el esfuerzo de quienes trabajan diariamente en el sector rural.
Desde la Comisión Vial Rural expresamos nuestro más enérgico repudio ante este tipo de acciones irresponsables y pedimos conciencia.
Cuidar los caminos rurales no es solo una tarea de mantenimiento.
Es cuidar la producción, el ambiente, la seguridad y el futuro de nuestra comunidad.





