En el Hospital Garrahan se llevó adelante una cirugía de alta complejidad a una niña de 2 años, quien presentaba un neuroblastoma localizado en el tórax, específicamente en el mediastino posterior, una región de difícil acceso quirúrgico.
La intervención, que se extendió durante aproximadamente cuatro horas, permitió la resección de la masa tumoral. De acuerdo a lo informado por el equipo médico, si bien la cirugía no constituye un tratamiento curativo por sí mismo, representa un paso determinante para mejorar el pronóstico de la paciente y posibilitar la continuidad de las terapias oncológicas correspondientes.
Desde la institución destacaron que este tipo de procedimientos es posible gracias a la experiencia de los equipos interdisciplinarios, la formación continua de los profesionales y la incorporación de tecnología de alta complejidad, factores clave para el abordaje de patologías pediátricas de estas características.
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