Al cumplirse el 50 Aniversario del CEC N° 801 “María Isabel Lujan de Marini”, quiero felicitar y agradecer a toda la Comunidad Educativa que es parte de su historia, desde su fundación hasta la actualidad. Nada se construye ni se sostiene si no es con la impronta de gente que dejó mucho de sí: amor, tiempo, dinero, compromiso…
La vida institucional del CEC es muy rica en valores: escucha, contención, enseñanza, cuidado, trabajo en equipo, empatía, entre otros. Quienes fuimos parte de esta construcción y en lo personal, solo tengo palabras de gratitud por lo mucho que me dio y que me permitió hacer. En mi carrera docente aprendí, enfrenté desafíos, superé dificultades, pero sobre todo me formé con el aporte de cada familia, cada estudiante, mis pares y con el acompañamiento de quienes fueron mis inspectores.
Si tengo que retrotraerme a un momento significativo, recuerdo con mucha felicidad y satisfacción el año 2016 cuando se inauguró la nueva sede. Fue un logro muy valioso y de muchos años de trabajo y gestión. Tener un espacio pensado y diseñado para cada nivel de enseñanza y con las dimensiones y espacios óptimos nos permitió crecer en nuestras propuestas, ofreciendo comodidad y seguridad para quienes habitamos diariamente la institución.
Hoy celebro estos 50 años de existencia con mucho orgullo, insto a continuar trabajando con el mandato fundacional de siempre, apostando a la educación como propuesta antidestino, construyendo redes que posibiliten la generación y expansión de los saberes para todos y cada uno de los estudiantes.






